Contra viento y marea, a pesar de la mayoría de los
pronósticos e incluso contradiciendo lo que decían las encuestas a boca de
urna, el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se proclamó vencedor del
referéndum convocado por la oposición para revocar el mandato del
gobernante, por lo que se mantendrá al frente del país al menos hasta
2007. Ello, de acuerdo con los resultados oficiales entregados ayer por el
Consejo Nacional Electoral (CNE), cómputos que fueron duramente
cuestionados por la oposición, hasta el punto de denunciar un "gigantesco
fraude".
Sin embargo, los observadores internacionales de la Organización de
Estados Americanos (OEA) y del Centro Carter respaldaron los resultados
como válidos y el Departamento de Estado norteamericano expresó que no
hubo evidencias de fraude en la consulta.
El portavoz de dicha repartición, Tom Casey, señaló que "tomamos nota
del anuncio de la OEA y del Centro Carter de que su rápido conteo fue
consistente con los resultados preliminares del Consejo Nacional
Electoral". No obstante, agregó que "también tomamos nota de su oferta de
trabajar con la oposición para realizar una investigación completa de los
resultados y examinar cualquier preocupación que haya surgido".
A su vez, funcionarios norteamericanos citados por la agencia Reuters
dijeron que la oposición venezolana debe aceptar el resultado o probar sus
denuncias de fraude. "La oposición ha tenido todas las oportunidades
imaginables (para desestabilizar al Presidente) y con estos resultados la
presión se desvía de Chávez hacia la oposición para que los acepte", dijo
uno de ellos.
Resultados "coinciden" Por su parte, el ex Presidente de EE.UU. Jimmy
Carter manifestó que los informes elaborados por la organización que
encabeza "coinciden" con las cifras que entregó el CNE. "Todos los
venezolanos deberían aceptar los resultados del Consejo Nacional
Electoral", afirmó el ex gobernante norteamericano. De igual forma, el
secretario general de la OEA, César Gaviria, expresó que las cifras de su
misión de observadores son "compatibles" con los datos oficiales. "No
hemos encontrado todavía ningún elemento de fraude en el proceso", dijo
Gaviria.
De acuerdo con los datos del CNE en la madrugada de ayer, la opción
"No", de apoyo a Chávez, recibió el 58,25% de los votos, mientras que la
opción "Sí", de la oposición, alcanzó el 41,75% de los sufragios, según el
94,49% de los votos escrutados. El anuncio propinó un duro golpe al
reclamo de la oposición, una poco articulada coalición de grupos cuya
única agenda común es sacar a Chávez del poder, y que libró una gran lucha
por lograr el referéndum con el que pensaba obtener una convocatoria a
elecciones en 30 días.
Una vez que se hicieron públicos los resultados que daban como vencedor
a Chávez, el Presidente salió al balcón del Palacio Miraflores, donde era
esperado por cientos de seguidores, y señaló que "ha hablado el pueblo y
la voz del pueblo es la voz de Dios; ha retumbado el no". Chávez, quien
fue electo por primera vez en 1998 y ratificado en su cargo en 2000, en
tono conciliador llamó a sus detractores a sumarse a "esta victoria
limpia, transparente y contundente" y a un proyecto que es "alternativo al
salvajismo neoliberal que pretendió acabar con nuestra patria".
Tiroteo en Altamira Después que se dieron a conocer las cifras y antes
de que salieran a hablar la OEA y el Centro Carter, la oposición acusó un
fraude y advirtió que presentará una denuncia ante los organismos
internacionales. "Vamos a invitar a la gente a que salga a las calles de
forma pacífica a defender sus votos", dijo el dirigente del partido
Alianza Bravo Pueblo, Antonio Ledezma.
Anoche, el líder opositor venezolano y gobernador del estado de
Miranda, Enrique Mendoza, confirmó que buscarán la impugnación del
referéndum. "Los demócratas venezolanos le vamos a entregar a los
organismos internacionales, en forma muy clara y contundente, pruebas que
no le quedará más remedio que acompañarnos en la impugnación del proceso y
su repetición en condiciones que garanticen la transparencia del mismo",
manifestó.
Mendoza agregó que "nuestros equipos técnicos están documentando
detalladamente no sólo lo que ocurrió el domingo y esta madrugada (ayer),
sino que, además, todas las irregularidades perpetradas semanas y meses en
la que la mayoría oficialista del Consejo Nacional Electoral creó las
condiciones para tratar de vulnerar la voluntad de los electores".
Precisamente, mientras pequeños grupos de opositores se reunían para
protestar contra los resultados oficiales de la consulta, se produjo un
tiroteo que dejó siete heridos, entre los que se cuenta el diputado
opositor Ernesto Alvarenga. Según testigos, la concentración en la Plaza
Altamira fue atacada a tiros por un grupo de hombres armados que
intentaban disolver la protesta.
Las primeras informaciones indicaron que el diputado Alvarenga, un ex
partidario de Chávez, sufrió una herida en el pecho y tuvo que ser
trasladado de urgencia a una clínica donde fue intervenido
quirúrgicamente. Una mujer, de 62 años, recibió un disparo en el tórax y
también fue llevada a un centro de emergencia. Testigos afirmaron que
vieron cómo dos hombres se bajaban de una moto y disparaban a los
manifestantes.
Chávez, quien recibió el saludo de los gobiernos de Colombia, Brasil,
Argentina, España, entre otros, aseguró en la tarde de ayer, durante un
mensaje al país, que no se cegará con la victoria, expresó su "respeto"
por los "millones" de personas que votaron por el "sí" y advirtió que hubo
"gente que respiró tranquila" con su triunfo en la Casa Blanca. "En el
gobierno no nos enfermamos con la victoria, la tomamos para encender
nuestra mano de llamado", señaló el Presidente venezolano, quien
despotricó contra los dirigentes opositores que no han querido reconocer
su derrota y contra el canal privado de televisión
Globovisión.