El Consejo Nacional Electoral realizará una revisión
a una muestra de papeletas y actas de votación para descartar cualquier
indicio de fraude en el triunfo que obtuvo el presidente Hugo Chávez en el
referendo del domingo, confirmó el martes el ex mandatario estadounidense
Jimmy Carter.
Carter, que asistió como observador en el referendo, anunció el martes
en una conferencia de prensa que la directiva del CNE aceptó por propuesta
del Centro Carter realizar una auditoría de las papeletas y actas de 150
mesas de votación, que serían seleccionadas de forma aleatoria.
La Organización de Estados Americanos y el Centro Carter, que
ratificaron el resultado de la consulta, dijeron que "esta auditoría
adicional lo que hará es eliminar toda duda respecto a la exactitud de los
datos transmitidos electrónicamente".
"El resultado de esta segunda auditoría debería ser suficiente para dar
respuesta a las inquietudes expresadas por la oposición", añadió.
La auditoría tendrá lugar el miércoles y consiste en la comparación de
los "datos transmitidos electrónicamente desde cada maquina y las
papeletas generadas a manera de comprobante de cada elector después de
votar y depositado en la caja", explicó Carter .
La auditoría tendrá como testigos a observadores del Centro Carter, la
OEA, representantes del gobierno y la oposición.
El dirigente opositor Nelson Rampersad expresó horas antes que la
coalición de la Coordinadora Democrática (CD) está de acuerdo con el
planteamiento del Centro Carter.
Rampersad señaló que la CD le remitió este martes al CNE, el Centro
Carter y la OEA una carta en la que le piden que la auditoría sea ampliada
y se incluya además de las papeletas, las actas internas que imprimieron
las maquinas con el registro de los votos, y las máquinas.
Sostuvo que "hay un conjunto de sombras que se han cernido sobre los
resultados" que deben ser aclarados.
El diputado opositor Julio Borges señaló que para la oposición es un
"punto de honor" la cuantificación de los comprobantes de voto que
emitieron las máquinas a los electores, y que fueron depositados
posteriormente en unas 24.000 cajas selladas.
Sostuvo que si no se realiza el conteo, "no reconocemos que en
Venezuela las elecciones fueron limpias".
El vicepresidente José Vicente Rangel dijo el martes que el gobierno
está de acuerdo con la cuantificación de las papeletas porque están
seguros de que Chávez resultó triunfador, por amplia mayoría ,en el
referendo del domingo.
De acuerdo al último boletín del CNE Chávez logró la ratificación de su
mandato con 57,83% de los votos (4.917.278 sufragios), mientras que la
opción que pedía su salida logró 42,16%.
Rangel sostuvo que el conteo manual de las papeletas debe hacerse con
la "autorización del CNE".
"Qué revisen lo que sea. Pueden revisar lo que les dé la gana", añadió.
El directivo de la organización opositora Súmate, Alejandro Plaz,
refirió que la oposición tiene "dudas de que la voluntad de los electores
se reflejó en las actas de cierre de las diferentes máquinas electorales".
Explicó que la oposición fundamenta su postura en el hecho de que los
resultados que arrojaron las actas de las máquinas son "diametralmente
opuestos" a los cómputos que dieron las 20.000 encuestas a boca de urna
que hizo una empresa contratada por la CD en más de 300 centros de
votación en todo el país.
Para el referendo fueron habilitados 8.400 centros electorales.
Agregó que según las encuestas a boca de urnas 59,4% de los electores
se mostraron a favor de la salida de Chávez y 40,6% declaró que quería su
permanencia en el gobierno.
El directivo de Súmate criticó la manera como la OEA y el Centro Carter
levantaron su informe sobre el referendo debido a que sólo se basaron en
las actas que emitieron las máquinas.
"El único chequeo que hicieron los observadores internacionales fue
sumar las actas en una muestra estadísticamente representativa de
centros... sin chequear si el acta respondía realmente a la voluntad de
los ciudadanos", agregó.