Partidarios y detractores del presidente Chávez
cierran sus campañas para el referéndum, convencidos de que triunfarán. El
politólogo Nikolaus Werz augura tiempos difíciles para Venezuela si el
resultado no es holgado.
Las encuestas dan para todo. Especialmente en una sociedad tan
polarizada como lo es hoy la venezolana. No sorprende entonces que los
sondeos realizados por encargo de la oposición vaticinen una ventaja del
20% para los que opinan que Hugo Chávez debe abandonar el poder. Los
partidarios del presidente, en cambio, exhiben cifras opuestas: según
ellos, más del 60% de la población respaldará en el referéndum revocatorio
del domingo la permanencia del gobernante hasta el término de su período
regular. Por consiguiente, el resultado está totalmente abierto, como hace
notar el profesor Nikolaus Werz, de la Universidad de Rostock, subrayando
que "nadie sabe qué pasará con el llamado voto oculto", es decir, el de
aquellas personas que no necesariamente revelan su verdadera opción a los
encuestadores.
Transparencia imprescindible
Pero una cosa es evidente, a juicio del catedrático de ciencias
políticas y experto en Venezuela, autor de numerosas publicaciones sobre
ese país: "si ninguna de las partes gana por un amplio margen, yo diría de
entre 300 mil o medio millón de votos, va a haber fuertes polémicas". Y
eso podría hacer tambalear el sistema democrático del país. Sin embargo,
Werz no ve ese peligro en lo inmediato. "Si el resultado es claro y no hay
fuertes debates sobre la calidad democrática del referéndum, entonces la
democracia podrá seguir como ahora", indica en conversación con DW-World.
La transparencia resulta clave en una situación tan crítica como la que
vive Venezuela. De ahí que tengan especial resonancia las advertencias de
posibles irregularidades, y la gran responsabilidad que recaerá sobre los
observadores extranjeros que seguirán de cerca el proceso. Uno de ellos,
el cristiano-demócrata alemán Peter Weiß, subrayó que esta es la "última
oportunidad para la democracia" en el país. De hecho, la oposición
venezolana ya ha dicho que sólo aceptará un resultado reconocido
internacionalmente.
Las posibilidades de Chávez
Al margen de las recriminaciones formuladas en la campaña y de las
inquietudes en cuanto al funcionamiento del sistema electrónico que se
empleará en la votación, lo cierto es que nada indica que el gobierno
tenga necesidad de recurrir a trucos sucios. Según Werz, "estamos en una
situación bastante sorprendente ya que, cuando la oposición empezó hace
más de un año a pedir el referéndum, la crítica contra Chávez parecía más
fuerte que ahora". Y menciona una de las principales razones: "en los
últimos meses hemos vivido una subida del precio del petróleo y eso en un
país como Venezuela tiene efectos inmediatos. Chávez ha usado esto muy
hábilmente ante la población (con el programa de ayuda social conocido
como misiones), y ha dicho que un voto en contra de él, sería un voto
contra las misiones."
Precisamente es la acción social, con proyectos de alfabetización y
asistencia médica aplicados con apoyo cubano, lo que impulsa a los
sectores más pobres a respaldar al gobierno. Incluso si Chávez perdiera el
domingo, podría presentar nuevamente su candidatura en las próximas
elecciones presidenciales. Y nadie puede garantizar que no lograría ganar,
para desesperación de los opositores, que le acusan de socavar las
instituciones democráticas y de querer convertir a Venezuela en otra Cuba.
Pero, por lo pronto, la atención se concentra en el referéndum revocatorio
del domingo, con la esperanza de que arroje resultados amplios e
inobjetables, por el bien de Venezuela.